La jojoba es el aceite más versátil del botiquín. En realidad es una cera líquida cuya composición es muy parecida al sebo de nuestra piel, por eso se absorbe rápido, no deja sensación pesada y es apta para todo tipo de pieles, incluso las grasas. Es un aceite 100% puro, prensado en frío.
Componentes: rica en vitamina E, ceras vegetales y ácidos grasos de cadena larga.
Propiedades terapéuticas: la jojoba destaca por sus efectos humectantes, suavizantes y antiinflamatorios. Equilibra la producción de sebo, calma irritaciones, aporta elasticidad y protege la piel gracias a su alto contenido de vitamina E. Está recomendada para pieles grasas, mixtas, sensibles y con tendencia al acné, y para cuero cabelludo graso.
Cómo usarlo: como humectante, aplicá unas gotas sobre rostro, cuerpo, pelo o uñas. Como tratamiento capilar, masajeá el cuero cabelludo con una cucharada y dejalo actuar 30 minutos antes del shampoo. En masajes, usalo puro o como aceite vehicular para tus aceites esenciales (3 a 6 gotas por cucharada sopera). También sirve para desmaquillar y como base de perfumes en roll-on.
Presentación: frasco ámbar de 50 ml con gotero. 100% natural, vegano, cruelty-free y biodegradable. El vidrio ámbar protege los aceites de la luz y conserva todas sus propiedades.
Origen: el aceite vegetal de jojoba se extrae por prensado en frío de las semillas del arbusto de jojoba (Simmondsia chinensis).
