El aceite de ricino es el gran fortalecedor capilar. Es un aceite 100% puro, prensado en frío de las semillas de la planta.
Componentes: contiene hasta un 90% de ácido ricinoleico, un ácido graso de acción antiinflamatoria y humectante, además de vitamina E y proteínas.
Propiedades terapéuticas: el ricino destaca por sus efectos fortalecedores, hidratantes y emolientes. Está recomendado para fortalecer el cabello, las cejas y las pestañas, estimular su crecimiento, y para el cuidado de uñas, cutículas y pieles muy secas.
Cómo usarlo: para cabello, masajeá el cuero cabelludo con una cucharada durante 5 minutos, dejalo actuar 30 minutos o toda la noche y lavá con tu shampoo. Para cejas y pestañas, aplicá una gota con un cepillito limpio antes de dormir, evitando el ojo. Para uñas y cutículas, masajeá una gota cada noche. Por su textura densa, podés mezclarlo con jojoba o almendras para una aplicación más liviana.
Presentación: frasco ámbar de 50 ml con gotero. 100% natural, vegano, cruelty-free y biodegradable. El vidrio ámbar protege los aceites de la luz y conserva todas sus propiedades.
Origen: el aceite vegetal de ricino se extrae por prensado en frío de las semillas de Ricinus communis.
