El gua sha es una técnica milenaria de origen asiático para el automasaje facial. La piedra de jade se mantiene fresca al tacto y se desliza suavemente sobre la piel.
Beneficios: mejora el drenaje linfático del rostro, reduce ojeras y desinflama, relaja la musculatura, reafirma y alisa la piel y disminuye las líneas de expresión.
Cómo usarla: de noche, sobre el rostro limpio, aplicá unas gotas de aceite de jojoba o de rosa mosqueta y deslizá la guasha con movimientos suaves y ascendentes, desde el centro hacia afuera: mandíbula y mentón hacia la oreja, mejillas hacia las sienes y frente desde el entrecejo hacia el nacimiento del pelo. Repetí cada movimiento 5 a 8 veces, con la piedra casi apoyada de plano. Podés usarla en rostro, cejas, párpados, labios y líneas de expresión. Retirá el aceite al despertar con agua y lavá la piedra con agua y jabón después de cada uso.
Presentación: pieza de jade para uso facial.
